***YO NO ME RENDIRE***


Por: Mayra Alejandra Miranda Manrique
En un pueblo hermoso y muy lejano vivían alegremente tres hermanos, el mayor era hijo solo de mamá y los otros dos del compromiso posterior. Sin embargo este no fue motivo alguno para quererse con desigualdad. El padre, un hombre de campo correcto y honesto siempre luchó para que sus tres hijos sean grandes en la vida, por ello les dio igual oportunidad a los tres a pesar que el mayor de ellos no llevara su sangre. Posteriormente crecieron escuchando los consejos sabios de su padre, hasta que por cosas del destino Dios se lo llevó.
El mayor, Antonio, un joven de 28 años fuerte y vigoroso pasó a ser el jefe de familia cuidando y protegiendo a su madre y a sus hermanos. Tenia muchas metas y sueños, soñaba en progresar sacando adelante el negocio familiar, y a la vez era un joven precavido y poco confiado lo cuál lo hacia muy certero en sus intuiciones.
El segundo hijo, Sebastián, era mas delgado y algo tímido, un poco más ingenuo, muy confiado en los demás, pero muy seguro en sus conocimientos, amaba la naturaleza y era esclavo de la perfección, por ello buscaba encontrar su propio camino y lograrse encaminar por si solo.
Armando era mas niño físicamente, recién terminaba la adolescencia, pero tenia ideales muy claros y objetivos, buscaba no equivocarse. Era decidido, muy perseverante en todo lo que hacia y andaba siempre tras los pasos de sus demás hermanos y así ir más allá que ellos y sobresalir logrando triunfos con su propio esfuerzo.
Un día Antonio decidió salir a encontrar su propio destino, buscar un futuro fuera de su familia y lograr alcanzar la meta de tener una gran empresa y sobresalir ante sus amigos y personas que lo rodeaban viviendo fuera del pueblo. Lamentablemente la ambición de ser el mejor de todos hizo que éste se olvidara de su propia familia, pensando sólo en él mismo sin importarle por que tipo de medios lograría su objetivo. Se encaminó solo pensando en ese objetivo sin mirar hacia atrás, y a ningún otro lado. Lamentablemente al no pensar en lo que vendría después y no actuar con prudencia, las cosas no le fueron tan bien, vivió pensando sólo en el camino por donde tenía que ir, precavido como siempre lo era, y así vivió y siguió solo los pasos, tardó en lograr su objetivo, por querer lograr obtener las cosas fáciles se demoró mucho más en ser grande y sobresalir, olvido lo que un día su padre le dijo “con esfuerzo y sacrificio se logran las cosas”, y así nunca fue reconocido.
Al irse Antonio de casa, Sebastián se hizo cargo de la familia y de los negocios, su madre ya anciana le proporcionaba a él consejos que evitarían que fracase igual que su hermano mayor. Después de un tiempo, Sebastián se caso y tuvo dos gemelos muy hermosos, los cuáles fueron creciendo con mucho amor de una sólida familia. Un día, todo andaba mal, la madre andaba muy enferma, el negocio no andaba bien, los niños se enfermaron y el dinero se agotaba poco a poco. Era hora de que Sebastián partiera y buscara un futuro mejor, sacar adelante lo que mas quería y luchara por alcanzar sueños muy lejanos.
Tras duras agonías la madre murió, Armando ya era todo un joven capaz de realizar la labor de sus otros hermanos haciéndose cargo de la poca familia que quedaba. Sebastián partió, dolido por todo lo ocurrido, destrozado y totalmente desmoralizado, dejó a su familia queriendo lograr algo más allá que engrandecer su apellido. Y asó recorrió pueblos tras pueblos, buscando un porvenir que lo sacara de tanta incertidumbre, y así se dirigió pensando solo en un objetivo, pero lo que no percato es que para conseguirlo tendría que pasar por fuertes sacrificios tanto físicos como sentimentales, para alcanzar esa gloria llamada felicidad. Al cometer tanta imprudencia no pudo defenderse ante adversidades, y el poco vigor que había logrado declinó haciéndolo más pequeños que un niño, indefenso, temeroso y muy cobarde, solo huyo y sin ni siquiera haberse encaminado en el objetivo. Volvió a casa derrotado y quedándole sólo apoyar a su joven hermano, ya que en el camino hacia el éxito también fracasó.
Armando venia ya de una dura realidad. Dos hermanos que fracasaron en el intento de un mejor porvenir, una vida dura al no tener a sus padres a lado, quizás sin nadie quien lo guiará, prácticamente quedo solo, sus hermanos hicieron sus vidas en diferentes maneras y circunstancias, pero lo hicieron. Armando sólo imaginaba en encontrar una nueva vida, un futuro glorioso fuera de su pueblo. Y partió en busca de nuevos horizontes, él no miro atrás, imito de sus hermanos la misma perseverancia mas no se rindió, atento a otras experiencias nuevas lucho por seguir, enfrento a la gente que le daba la espalda, trabajo sin descansar con tal de conseguir la admiración por lo que él hacía y perseveró tanto que su propia empresa llegó a dirigir, levanto edificaciones, y su apellido lo engrandeció gracias a la experiencia vivida por sus hermanos , al no querer un fracaso más, al sacar adelante su vida y la de su familia. Ya lleno de triunfos, trajo consigo a sus hermanos a los cuáles apoyo y dirigió con ejemplos, y sin ninguna envidia ni recelo, ellos fueron mano derecha de Armando, y asi juntos lograron consolidar un solo apellido, el cuál engrandecieron trabajando arduamente por el patrimonio familiar……. Armando les dejó así una gran lección a todos: ……. “Con perseverancia, trabajo y humildad los sueños se pueden alcanzar”
El mayor, Antonio, un joven de 28 años fuerte y vigoroso pasó a ser el jefe de familia cuidando y protegiendo a su madre y a sus hermanos. Tenia muchas metas y sueños, soñaba en progresar sacando adelante el negocio familiar, y a la vez era un joven precavido y poco confiado lo cuál lo hacia muy certero en sus intuiciones.
El segundo hijo, Sebastián, era mas delgado y algo tímido, un poco más ingenuo, muy confiado en los demás, pero muy seguro en sus conocimientos, amaba la naturaleza y era esclavo de la perfección, por ello buscaba encontrar su propio camino y lograrse encaminar por si solo.
Armando era mas niño físicamente, recién terminaba la adolescencia, pero tenia ideales muy claros y objetivos, buscaba no equivocarse. Era decidido, muy perseverante en todo lo que hacia y andaba siempre tras los pasos de sus demás hermanos y así ir más allá que ellos y sobresalir logrando triunfos con su propio esfuerzo.
Un día Antonio decidió salir a encontrar su propio destino, buscar un futuro fuera de su familia y lograr alcanzar la meta de tener una gran empresa y sobresalir ante sus amigos y personas que lo rodeaban viviendo fuera del pueblo. Lamentablemente la ambición de ser el mejor de todos hizo que éste se olvidara de su propia familia, pensando sólo en él mismo sin importarle por que tipo de medios lograría su objetivo. Se encaminó solo pensando en ese objetivo sin mirar hacia atrás, y a ningún otro lado. Lamentablemente al no pensar en lo que vendría después y no actuar con prudencia, las cosas no le fueron tan bien, vivió pensando sólo en el camino por donde tenía que ir, precavido como siempre lo era, y así vivió y siguió solo los pasos, tardó en lograr su objetivo, por querer lograr obtener las cosas fáciles se demoró mucho más en ser grande y sobresalir, olvido lo que un día su padre le dijo “con esfuerzo y sacrificio se logran las cosas”, y así nunca fue reconocido.
Al irse Antonio de casa, Sebastián se hizo cargo de la familia y de los negocios, su madre ya anciana le proporcionaba a él consejos que evitarían que fracase igual que su hermano mayor. Después de un tiempo, Sebastián se caso y tuvo dos gemelos muy hermosos, los cuáles fueron creciendo con mucho amor de una sólida familia. Un día, todo andaba mal, la madre andaba muy enferma, el negocio no andaba bien, los niños se enfermaron y el dinero se agotaba poco a poco. Era hora de que Sebastián partiera y buscara un futuro mejor, sacar adelante lo que mas quería y luchara por alcanzar sueños muy lejanos.
Tras duras agonías la madre murió, Armando ya era todo un joven capaz de realizar la labor de sus otros hermanos haciéndose cargo de la poca familia que quedaba. Sebastián partió, dolido por todo lo ocurrido, destrozado y totalmente desmoralizado, dejó a su familia queriendo lograr algo más allá que engrandecer su apellido. Y asó recorrió pueblos tras pueblos, buscando un porvenir que lo sacara de tanta incertidumbre, y así se dirigió pensando solo en un objetivo, pero lo que no percato es que para conseguirlo tendría que pasar por fuertes sacrificios tanto físicos como sentimentales, para alcanzar esa gloria llamada felicidad. Al cometer tanta imprudencia no pudo defenderse ante adversidades, y el poco vigor que había logrado declinó haciéndolo más pequeños que un niño, indefenso, temeroso y muy cobarde, solo huyo y sin ni siquiera haberse encaminado en el objetivo. Volvió a casa derrotado y quedándole sólo apoyar a su joven hermano, ya que en el camino hacia el éxito también fracasó.
Armando venia ya de una dura realidad. Dos hermanos que fracasaron en el intento de un mejor porvenir, una vida dura al no tener a sus padres a lado, quizás sin nadie quien lo guiará, prácticamente quedo solo, sus hermanos hicieron sus vidas en diferentes maneras y circunstancias, pero lo hicieron. Armando sólo imaginaba en encontrar una nueva vida, un futuro glorioso fuera de su pueblo. Y partió en busca de nuevos horizontes, él no miro atrás, imito de sus hermanos la misma perseverancia mas no se rindió, atento a otras experiencias nuevas lucho por seguir, enfrento a la gente que le daba la espalda, trabajo sin descansar con tal de conseguir la admiración por lo que él hacía y perseveró tanto que su propia empresa llegó a dirigir, levanto edificaciones, y su apellido lo engrandeció gracias a la experiencia vivida por sus hermanos , al no querer un fracaso más, al sacar adelante su vida y la de su familia. Ya lleno de triunfos, trajo consigo a sus hermanos a los cuáles apoyo y dirigió con ejemplos, y sin ninguna envidia ni recelo, ellos fueron mano derecha de Armando, y asi juntos lograron consolidar un solo apellido, el cuál engrandecieron trabajando arduamente por el patrimonio familiar……. Armando les dejó así una gran lección a todos: ……. “Con perseverancia, trabajo y humildad los sueños se pueden alcanzar”
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