Stefany en apariencia es muy tierna, pero cuando se enoja no duda en decirte lo que piensa. “webon” me dijo cuando quise ir más rápido con el caballo que le alquile. “no vallas tan rápido, si los caballos se pegan mucho se pelean”.
Stefany me contó además que no tienen un horario laborar establecido, pues este dependerá de la llegada de los visitantes. “¿horario? Yo no tengo horario, si viene más gente me quedaré nos mas pues. La pasada Semana Santa me quede hasta las ocho de la noche, todo estaba oscuro, de ahí que queremos poner lámparas en los caminos”
Así mismo me conto que la manutención de los animales es muy cara y cuando uno de estos se enferma es aún peor. “cuando mi caballo se enferma tengo que traer a un médico de la ciudad, solo por traerlo me cobra cincuenta soles, eso es mucho”
Como Stefany existen muchos otros niños de su misma edad con historias, sueños y trabajos diferentes, pero todos con un mismo objetivo… llevar un plato de comida a la casa.
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