LOS HERMANOS APUNCHIK
Hace quinientos años la parte occidental de Sudamérica estaba controlada por un estado imperial incaico. Antasaya tenía grandes dimensiones de tierra que los incas antepasados lograron conquistar toda esta tierra pertenecía a Los descendientes de esta casta de conquistadores quienes eran la familia APUNTCHIK y era la que predomino tenía en Antasaya.
El patriarca YACHAY tenía 3 hijos: QARY (hombre) era el mayor de los hermanos Apunchik. El segundo llamado Waynakay (juventud) y Walash (niño) el último.
Ya en la vejez del Yachay (emperador) nombró este a su hijo mayor Qary para sucederle el nuevo imperio Estaba muy orgulloso. Acaba de suceder a su padre, y se alegraba de ir por primera vez ala tierra prometida. Qary Se destacaba por ser el más sabio de la familia y se vanagloriaba de eso.
Era muy minucioso, precavido prefería tener que evitar a lamentar es por ello que cada paso que daba era debidamente estudiado y se abstenía de arriesgarse si las probabilidades de fracasar era mayor a las de tener éxito.
Estando en esta situación de correinante y habiendo planificado cuidadosamente su viaje, es que emprende la conquista de la sierra norte del Perú pasaría primero por el pueblo de Poques luego la región de Lares con 800 hombres a su cargo. Por último regresaría por la costa central, a la ciudad de Unanacha, que sería el nuevo imperio, la tierra prometida.
Aún no llegaba a Poques cuando una fuerte lluvia lo detuvo en medio del camino. Sabía que algo parecido podía pasar, lo había previsto así que se internó en una cueva junto a sus 800 hombres hasta que la lluvia cesara. Por esa estación del año el clima no era muy predecible. 2 días después parecía que la lluvia había cesado, los hombres estaban listos para salir pero Qary se los impidió.
Parecía estar seguro de que la lluvia empeoraría horas más tarde y que era posible que hubiese huaicos más adelante y que lo mejor era esperar. Los hombres solo respetaron la desición.
La situación no cambió mucho días después así que emprendieron de vuelta el viaje. Al pasar por una espesa selva Qary notó que los leopardos estaban en tiempo de apareamiento y era demasiado peligroso para pasar por ese lugar Así que tomaron una ruta alterna pero ésta estaba bloqueada por rocas enormes inestables. Pensó que no podía arriesgar a su gente aunque estos estaban preparados para enfrentar todo le parecía que lo mejor era esperar que pase la época de apareamiento de los leopardos.
La situación no cambió mucho días después así que emprendieron de vuelta el viaje. Al pasar por una espesa selva Qary notó que los leopardos estaban en tiempo de apareamiento y era demasiado peligroso para pasar por ese lugar Así que tomaron una ruta alterna pero ésta estaba bloqueada por rocas enormes inestables. Pensó que no podía arriesgar a su gente aunque estos estaban preparados para enfrentar todo le parecía que lo mejor era esperar que pase la época de apareamiento de los leopardos.
Pasaron los días y mientras Qary esperaba que la naturaleza lo dejara pasar las reservas de alimentos se agotaban, no había agua y es que debían reabastecerlas en Poques. Se sintió frustrado alguno de sus hombres habían muerto deshidratados. No podía creer que no había previsto una situación así no podía seguir permitiendo más muertes y regresó a su pueblo.
Su padre lo desheredó por cobarde y le sucedió el poder a su segundo hijo Waynakay, Éste era un joven macizo, de unos 20 años, y llevaba el signo de su poder: una diadema de lana alrededor de la frente, con un pequeño penacho de plumas rojas sobre cada cien.
Era como todo joven, se emocionaba con aventuras como si se tratara de un juego creía que si no se arriesgaba no ganaría Decía que iba allegar más lejos que su hermano y que sólo necesitaría 50 hombres los más fuertes para su objetivo.
Su padre lo aconsejó antes de que partiera que a medida que pasara por cada pueblo para llegar al nuevo imperio debía hacer aliados para que así la conquista de toda la sierra sea exitosa y no tenga problemas en un futuro
Emprendió su viaje junto a 500 hombres pero él no estaba dispuesto a pasar por tantos pueblos para llegar a la ciudad de Unanacha pensaba que si llegaba allí primero y lo conquistaba el resto de pueblos tendría que aceptarlo como nuevo gobernante.
Y eso trató de hacer. Era una mediada arriesgada ya que contaba con pocos hombres para tan gran ambición. Cruzó las montañas que lo llevarían a la ciudad prometida No pasó mucho tiempo cuando muchas tribus. Los enfrentaron y a ellas se sumaron más y más hasta que Waynakay muy herido tubo que regresar a su pueblo con solo 10 hombres.
Y eso trató de hacer. Era una mediada arriesgada ya que contaba con pocos hombres para tan gran ambición. Cruzó las montañas que lo llevarían a la ciudad prometida No pasó mucho tiempo cuando muchas tribus. Los enfrentaron y a ellas se sumaron más y más hasta que Waynakay muy herido tubo que regresar a su pueblo con solo 10 hombres.
El patriarca lo desheredo también por desobediente. Aunque con dudas el padre decidió enviar a su último hijo a continuar con el legado de conquistadores y terminar la labor que sus hermanos mayores no pudieron hacer.
Walash tenía un carácter influyente era inteligente, valiente una mezcla de cualidades que tenían sus hermanos había aprendido mucho de ellos pero sabía que no se debe ser esclavo de la precaución y que tampoco se podía correr sin antes no haber aprendido a caminar.
Emprendió el viaje junto a 700 hombres cruzó la sierra norte refugiándose cuando la lluvia que se desataba sin procurar detenerse mucho tiempo por ese motivo. Atravesó la espesa selva en donde se libro una pelea con una tribu que terminó uniéndose al ejército de Waynakay.
Emprendió el viaje junto a 700 hombres cruzó la sierra norte refugiándose cuando la lluvia que se desataba sin procurar detenerse mucho tiempo por ese motivo. Atravesó la espesa selva en donde se libro una pelea con una tribu que terminó uniéndose al ejército de Waynakay.
Llegó al pueblo de Poques en donde no hubo mucha resistencia .Se reabasteció de alimentos y prosiguió su camino al llegar ala región Lares mucha gente ya sabía que él iba en camino y que su ejército era muy poderoso así que los recibieron pacíficamente, una suerte de alianza y vasallaje.
Con más de 2.000 hombres el viaje por la costa central no fue muy peligroso aunque Waynakay no subestimaba a sus enemigos. Luego de varios meses de viajes y conquistas este último hermano llegó a Unanacha un hermoso y majestuoso territorio. Sus grandes historias sobre su viaje habían circulado por todos los rincones y muchas veces era elogiado.
Su padre lo aclamó su heredero, gobernante de Unanacha y de toda la sierra y costa central de Perú. No podía estar más feliz pero pensó que si seguía conquistando su nombre nunca sería olvidado y su vida terminó cegado en una ambición que no logró su felicidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario