POR: ISIS VILLARROEL SEGURA
Esta es la historia de tres hermanos que vivían, en un lugar llamado Godric, Israel el mayor que era un hombre muy bueno que se dedicaba a la pesca, Paco el segundo que era comerciante de abarrotes, quien era muy conocido por ser uno de los vendedores más estafadores de la región y Augusto quién veía la vida como un juego de azar।
Todos los días Israel y Paco se levantaban muy temprano para ir a sus respectivos lugares de trabajo eran muy conocidos por todos los vecinos.
Un día en la tienda de Paco una señora le pidió un kilo de manzanas para sus hijos, Paco en ves de darle el precio justo de lo que costaban las frutas, se las vendió al 10% más, la señora no sabía como pagar ya que no contaba con el dinero suficiente para lo que había pedido.
El mismo día en la mañana, a Israel le había ido muy bien en el mar, había conseguido una gran cantidad de peces para luego venderlos en el mercado del pueblo, sus compañeros lo admiraban mucho porque era un hombre honesto y muy trabajador a diferencia de sus dos hermanos.
En el parque del pueblo se estaba organizando una kermés, Augusto el último de los tres hermanos había asistido a dicho acontecimiento en compañía de amigos de mal vivir que decidieron malograr el evento robando las cosas que se iban a vender, todos los vecinos los atraparon y los llevaron a la comisaría del pueblo.
A la mañana siguiente Israel se dio cuenta que su hermano menor no había llegado a dormir pero no se extraño debido a que eso era costumbre por parte de él, Paco se levantó preparó el desayuno y se puso a contarle a su hermano mayor que la gente del pueblo siempre le iba a rogar a su tienda para que les regale cosas, Israel nunca le creyó nada porque él conocía perfectamente a su hermano y sabía de lo que era capaz de decir para que ya no lo acusen de ser un estafador. Israel escuchó que alguien tocaba la puerta, era una de las vecinas que le estaba avisando que Augusto estaba preso, Israel le pidió a su hermano Paco que lo acompañase pero éste no quiso hacerlo porque ya estaba harto de que Augusto les hiciera pasar vergüenza por todas las barbaridades que cometía, así que Israel sin discutir con su hermano salio de inmediato hacia la comisaría, cuando llego fue atendido por el Agente Crisóstomo, que lo puso al tanto de lo sucedido y le permitió pasar a ver a Augusto, al entrar a prisión Israel soltó muchas lágrimas y le pidió a su hermano que le dé una explicación, éste le grito que ya estaba harto de que todo mundo le diga lo que tenía que hacer y que no se arrepentía de lo que había hecho, pero Israel no le hizo caso e hizo todo lo posible por liberar a su hermano, tuvo que vender su pequeña embarcación para pagar la fianza que le pedían para dejar libre a Augusto, en la tarde del mismo día Augusto ya se encontraba en su hogar comiendo como si nada hubiera pasado.
Paco le reclamo el porqué de sus actos, y empezaron a discutir sin respetar a Israel que también se encontraba almorzando, todo el resto del día eran discusiones en la casa de los tres hermanos, Israel ya no aguantaba más y salio corriendo en busca de paz y tranquilidad, pensó en ir al mar a pescar pero se dio cuenta de que ya no contaba con su instrumento de trabajo, así que empezó a caminar y caminar sin rumbo alguno.
En la noche, Israel pensó en pedirle dinero prestado a Paco para poder comprar otra lancha para pescar, pero éste le negó la ayuda diciéndole que las cosas en la tienda iban muy mal y que tal vez la iba a tener que cerrar, Israel sabía de que eso no era cierto porque los vecinos le habían dicho de que la tienda de su hermano iba muy bien por la gran cantidad de cosas que había vendido.
Al pasar los días, Augusto volvió a las andadas, le robaba a la gente para poder comprarse ropa y aparentar de que había encontrado un buen trabajo.
Pasaron los años, y las cosas no cambiaban en la casa de los tres hermanos, lamentablemente Augusto fue arrestado nuevamente por la policía, esta vez nadie lo fue a sacar de prisión y se quedó allí por el resto de su vida arrepintiéndose de lo que había hecho pero ya era demasiado tarde para eso, Augusto perdió la razón y fue llevado a un manicomio.
Paco seguía con el alta de precios en su tienda, pero un día le salió una competencia, un hombre llamado Fred había abierto una pequeña tienda donde las cosas eran vendidas a precio justo, la gente ya ni se asomaba a ver la tienda de Paco, todos se iban de frente a la tienda de Fred, esta vez si le estaba yendo mal a Paco en los negocios y no le quedó más remedio que cerrar su tienda. Paco se sentía muy mal y se refugió en el alcohol todo su dinero se lo gastó en el vicio y así en cantina en cantina se fue perdiendo, ya no iba a dormir a su casa y la gente decía que todo lo que le estaba pasando se lo merecía por haber sido una persona muy mala.
Otra cara le sonría a Israel, que encontró a alguien que lo ayudó mucho, tanto así que lo convirtió en uno de los exportadores de pescado más importantes de la región, tuvo mucho dinero, el cual fue repartido por la gente más necesitada del pueblo. Israel se casó y tuvo tres hijos, a los cuales siempre les enseñó a mantenerse unidos, Israel nunca supo de sus hermanos, no sabía si habían sido consumidos por el crimen o por la ambición.
Todos los días Israel y Paco se levantaban muy temprano para ir a sus respectivos lugares de trabajo eran muy conocidos por todos los vecinos.
Un día en la tienda de Paco una señora le pidió un kilo de manzanas para sus hijos, Paco en ves de darle el precio justo de lo que costaban las frutas, se las vendió al 10% más, la señora no sabía como pagar ya que no contaba con el dinero suficiente para lo que había pedido.
El mismo día en la mañana, a Israel le había ido muy bien en el mar, había conseguido una gran cantidad de peces para luego venderlos en el mercado del pueblo, sus compañeros lo admiraban mucho porque era un hombre honesto y muy trabajador a diferencia de sus dos hermanos.
En el parque del pueblo se estaba organizando una kermés, Augusto el último de los tres hermanos había asistido a dicho acontecimiento en compañía de amigos de mal vivir que decidieron malograr el evento robando las cosas que se iban a vender, todos los vecinos los atraparon y los llevaron a la comisaría del pueblo.
A la mañana siguiente Israel se dio cuenta que su hermano menor no había llegado a dormir pero no se extraño debido a que eso era costumbre por parte de él, Paco se levantó preparó el desayuno y se puso a contarle a su hermano mayor que la gente del pueblo siempre le iba a rogar a su tienda para que les regale cosas, Israel nunca le creyó nada porque él conocía perfectamente a su hermano y sabía de lo que era capaz de decir para que ya no lo acusen de ser un estafador. Israel escuchó que alguien tocaba la puerta, era una de las vecinas que le estaba avisando que Augusto estaba preso, Israel le pidió a su hermano Paco que lo acompañase pero éste no quiso hacerlo porque ya estaba harto de que Augusto les hiciera pasar vergüenza por todas las barbaridades que cometía, así que Israel sin discutir con su hermano salio de inmediato hacia la comisaría, cuando llego fue atendido por el Agente Crisóstomo, que lo puso al tanto de lo sucedido y le permitió pasar a ver a Augusto, al entrar a prisión Israel soltó muchas lágrimas y le pidió a su hermano que le dé una explicación, éste le grito que ya estaba harto de que todo mundo le diga lo que tenía que hacer y que no se arrepentía de lo que había hecho, pero Israel no le hizo caso e hizo todo lo posible por liberar a su hermano, tuvo que vender su pequeña embarcación para pagar la fianza que le pedían para dejar libre a Augusto, en la tarde del mismo día Augusto ya se encontraba en su hogar comiendo como si nada hubiera pasado.
Paco le reclamo el porqué de sus actos, y empezaron a discutir sin respetar a Israel que también se encontraba almorzando, todo el resto del día eran discusiones en la casa de los tres hermanos, Israel ya no aguantaba más y salio corriendo en busca de paz y tranquilidad, pensó en ir al mar a pescar pero se dio cuenta de que ya no contaba con su instrumento de trabajo, así que empezó a caminar y caminar sin rumbo alguno.
En la noche, Israel pensó en pedirle dinero prestado a Paco para poder comprar otra lancha para pescar, pero éste le negó la ayuda diciéndole que las cosas en la tienda iban muy mal y que tal vez la iba a tener que cerrar, Israel sabía de que eso no era cierto porque los vecinos le habían dicho de que la tienda de su hermano iba muy bien por la gran cantidad de cosas que había vendido.
Al pasar los días, Augusto volvió a las andadas, le robaba a la gente para poder comprarse ropa y aparentar de que había encontrado un buen trabajo.
Pasaron los años, y las cosas no cambiaban en la casa de los tres hermanos, lamentablemente Augusto fue arrestado nuevamente por la policía, esta vez nadie lo fue a sacar de prisión y se quedó allí por el resto de su vida arrepintiéndose de lo que había hecho pero ya era demasiado tarde para eso, Augusto perdió la razón y fue llevado a un manicomio.
Paco seguía con el alta de precios en su tienda, pero un día le salió una competencia, un hombre llamado Fred había abierto una pequeña tienda donde las cosas eran vendidas a precio justo, la gente ya ni se asomaba a ver la tienda de Paco, todos se iban de frente a la tienda de Fred, esta vez si le estaba yendo mal a Paco en los negocios y no le quedó más remedio que cerrar su tienda. Paco se sentía muy mal y se refugió en el alcohol todo su dinero se lo gastó en el vicio y así en cantina en cantina se fue perdiendo, ya no iba a dormir a su casa y la gente decía que todo lo que le estaba pasando se lo merecía por haber sido una persona muy mala.
Otra cara le sonría a Israel, que encontró a alguien que lo ayudó mucho, tanto así que lo convirtió en uno de los exportadores de pescado más importantes de la región, tuvo mucho dinero, el cual fue repartido por la gente más necesitada del pueblo. Israel se casó y tuvo tres hijos, a los cuales siempre les enseñó a mantenerse unidos, Israel nunca supo de sus hermanos, no sabía si habían sido consumidos por el crimen o por la ambición.
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